Surfeando el eje pirenaico

Surfeando el eje pirenaico
Una vida en la cara sur de los Pirineos

martes, 2 de junio de 2015

La vida en la montaña al margen de la competición

Seguro que alguna vez has escuchado que un camino de miles de kilómetros se inicia con tan solo el primer paso.
Esto es lo que debió pensar el protagonista de esta historia, Mike Basich, cuando se decidió a crear el mismo la casa de sus sueños.
Tenía todo lo que podía esperar: era campeón de snowboard, había conseguido mucho dinero, fama mundial… incluso tenía una gigantesca casa.
Sin embargo, no era lo que quería.
Un buen día decidió que había llegado la hora de cumplir su objetivo: iba a crearse su propia casa y la iba a construir él, elemento a elemento para disfrutar de la montaña plenamente al margen de la competición y de los requisitos de unos sponsors que a menudo poco o nada tenían que ver con el mundo de la montaña.
Así, Mike utilizó parte de su dinero para comprar un terreno de nada menos que 16 hectáreas. En ese momento podía hacer exactamente lo que quisiera, por lo que pensó en una casa que sería muy especial.
¿Sabes que es lo más interesante de esta historia? Que la hizo muy pequeña… pero también muy
acogedora. Cambió su gigantesca mansión por un nuevo estilo donde vive con su perro y despierta cada mañana con ilusión. Este es un gran ejemplo que demuestra que quien quiere, puede.

“Este es mi sueño y realidad, 16 hectáreas para hacer lo que yo quiera, es divertido”






Unos segundos con Xavier De Le Rue

Xavier de Le Rue es un free rider de las grandes montañas. Ha sido varias veces campeón del mundo con su snowboard y ahora se dedica a buscar líneas bonitas y buenas sensaciones. Está a punto de embarcarse en el tramo final de su expedición de dos años, Degrees North, patrocinada por The North Face, en la que buscará pendientes extremas en Svalbard y Alaska.

Xavier de Le Rue (Francia, 1979) confiesa que suele preguntarse por qué hace lo que hace. A los 2 años se puso sus primeros esquís, a los 13 los cambió por una tabla de snow y ya no se ha bajado de ella. No se considera alpinista, aunque le gusta tener ese “feeling” previo con el terreno por el que va a deslizarse. Algunas locuras de juventud le han dado la experiencia para saber que, en ocasiones, “la montaña puede ser tramposa”.
Haces snowboard en las grandes montañas. ¿Te consideras también alpinista?
Hago un poco de alpinismo porque me facilita el ir a sitios que me interesen pero no, a mí lo que me gusta son las "curvas" buenas, la nieve disfrutona y la velocidad, aunque me guste también ir a la pared y sentir la nieve. Mucho mejor que ir con un helicóptero y tirarte por las pendientes sin tener ese feeling.

"El secreto y la dificultad del freeride está en la lectura del descenso"

¿Qué es lo más difícil de tu disciplina?
El secreto y la dificultad del freeride está en la lectura. Te estudias una bajada y debes tener la capacidad de ver la montaña y de imaginar cómo será desde arriba porque es una visión muy diferente. Hay que estudiar cada punto de la vertiente para que la bajada sea automática. El trabajo de antes de la bajada es el más importante porque, una vez que te tiras, todo está ya hecho.

"La experiencia me ha enseñado a hacer las mismas cosas pero con más seguridad"

¿Qué momentos arriesgados has tenido en tu carrera?
Hay varias veces que estuve muy cerca del límite, fueron buenas lecciones para aprender. Ahora, la experiencia me ha enseñado a hacer las mismas cosas pero con más seguridad, soy mucho más eficiente. Hago menos pero lo que hago lo hago bien. El final de la temporada ya no es como antes cuando decía: “Uf, estás vivo”. Cuando eres joven tienes tanta confianza en ti que algunas veces necesitas una bofetada para entender lo que la montaña te puede hacer.
¿Qué impulsos te mueven ahora?
Si no tengo el feeling con lo que voy a hacer me voy a casa y no tengo ningún problema. Sé lo que puede pasar cuando las cosas no van bien. Cuando el día está perfecto para hacer la gran bajada voy al 100% y al final el resultado es mucho mejor. Escucho mucho lo que me pasa dentro y me es más fácil decir que no y volver a casa.

"No busco la dificultad, intento hacer cosas bonitas e impresionantes"

¿Qué consejo le darías a la gente que está empezando?
Que la montaña va a estar siempre ahí y se necesita paciencia para leer todo, para decir que no cuando puede ser peligroso y que hay que esperar ese día perfecto cuando se alinean las estrellas y todo está bien.
¿Qué buscas en tus proyectos?
No busco la dificultad, intento hacer cosas bonitas e impresionantes. No me importa la montaña más alta o la dificultad más grande. Tengo una mentalidad que es diferente a la de los montañeros.
¿Has estado en el Himalaya?
No, nunca, pero no me interesa mucho la alta montaña porque hay muchas cosas que implican peligro y que quitan el placer de las buenas sensaciones, que es lo que yo quiero.

"En los últimos seis meses ha habido muchos accidentes"

¿Qué es lo más peligroso?
Las avalanchas, porque son lo menos previsible. No eres tú el que controla todo, hay cosas que te controlan y te pueden matar. En los últimos seis meses ha habido muchos accidentes. Hay cosas que te hacen preguntarte el porqué de hacer esto. Es el precio de todos estos momentos bonitos que vivimos. Hay que ser inteligente y aceptar que la montaña puede ser tramposa.
¿Qué proyecto ha sido el más importante?
El viaje más importante de mi vida fue a la Antártida, el segundo que hicimos en barco desde las Malvinas hasta la península Antártida, donde estuvimos un mes. Las bajadas entre los fiordos fueron las más bonitas que he hecho en mi vida. Tengo la imagen en la cabeza de lo alto de 'The Captain’s Line' y había mucha pendiente, la nieve estaba muy húmeda y perfecta para hacer eso. Con el mar abajo, el hielo que caía al mar, la luz de la Antártida a las 9 de la noche. Era fantástico, lo voy a recordar toda mi vida.

"Mi verdadera casa siempre será el Pirineo y terminaré mi vida allí"

¿Viajas mucho?
He viajado toda mi vida, por eso algunas veces me enfada moverme tanto. Me gustaría estar en casa más tiempo pero me parece que así es como tiene que ser. En los dos últimos años no he estado más de dos semanas seguidas en un sitio, ese es el ritmo.
¿Qué representan para ti Los Pirineos?
Son mi corazón, donde crecí, donde tengo mis amigos. No he hecho muchas cosas allí porque siempre estoy viajando y todo equipo está en Suiza. Aún así, mi verdadera casa siempre será el Pirineo y terminaré mi vida allí.
Xavier de la Rue forma parte del equipo de atletas de The North Face

Ascensión al Mont Blanc


El Mont Blanc es una cima que no necesita presentaciones. Su prestigio y su estética bastan para
despertar cada año el deseo de miles de personas por alcanzar su cumbre. Su 4.808 metros no representan una empresa insuperable, pero es necesario una preparación y unas condiciones físicas adecuadas para realizar una ascensión exitosa.
Es el punto culminante de Europa pues según algunos geógrafos el Elbruz con sus 5.633 metros de altitud pertenece ya a Oriente Próximo.
Además se trata de una montaña muy estética, puesto que muy individualizada con el resto de cimas y su prominencia hace que destaque.
A pesar de que algunas de sus caras y aristas son técnicamente muy difíciles de superar presenta otras vías accesibles para los mas neófitos.
Existen cinco vías para alcanzar la cumbre: La vía por Goûter, La de los tres montes o ruta de los 4 miles, los Grands Moulets que fue la primera ascensión en 1786, la vía del Papa que es la vía normal italiana y la de Miage-Bionnassay.
Nosotros decidimos realizar las ascensión por la que se considera vía normal del Mont Blanc, la vía de Goûter, la que presenta menos dificultades técnicas desde el punto de vista alpino.

1. Nido de Águila - Refugio de Gouter

El punto de partida es la estación del tranvía del Mont Blanc de Le Fayet. Desde aqui, se coge el tren de cremallera mas alto de Francia que nos sube sube en una hora hasta La estación de Nido de Águila a 2372 metros. Es un magnífico trayecto que atraviesa los diferentes pisos alpinos que ofrecen vistas estupendas de la cadena delMont Blanc.
Las tres máquinas del tranvía llevan los nombres de las tres hijas de quien fuera propietario de sus explotación hasta 1956: Anne, Marie y Jeanne.
Del final del TMB, tomar el camino ancho hacia el sur. Al cabo de 50 m, dejar a la derecha los senderos que llevan hacia el glaciar de Bionnassay y seguir el camino de la izquierda, marcas rojas.
Subir en zigzags el tramo escapado que domina el final de la vía férrea, luego atravesar el desierto de Pierre Ronde. Bien marcado, el sendero sube por el flanco sudeste deDes Rognes donde sigue la arista de arriba abajo hasta la antigua barraca forestal de Rognes, renovada en 2003 a 2768 metros de altura y tras aproximadamente una hora de travesía.
Desde la barraca dirigirse hacia el sudeste para alcanzar la vista de la Aiguille du Gouter que separar los glaciares de la Griaz y de Tete Rousse. Retomarla por unos zigzags bien marcados.
En la cumbre de esta arista a 3100 m de altura, atravesar el glaciar de Tete Rousseunos 250 m en dirección ligeramente ascendente para alcanzar el refugio de Tete Rousse a 3167 tras una hora y 30 minutos y travesía.
Desde refugio de Tete Rousse, remontar el flanco izquierdo del glaciar. La pendiente se enderaza para alcanzar un sistema de vidas. El camino incómodo remonta la pequeña depresión bajo la larga arista que desciende de la Aiguille du Guiter separando los glaciares de Tete Rouse y de Bionnassay.
Permaneciendo protegido antes de la última plataforma, es recomendable observar las caídas de piedras que se desprende del gran corredor. El gran corredor debe ser atravesado con precaución en el menor tiempo posible. Es necesario valorar la velocidad de los otros alpinistas que estén en el paso para no ser molestado es que la progresión.
Una vez se haya atravesado este corredor, seguir el sendero que sube en dirección al lado rocoso que bordea su flanco izquierdo. Luego el itinerario avanza aproximadamente a lo largo de este espinazo: hay marca rojas, rocas inestables y huellas de desgaste producidos por crampones.
Dos series de cables ayudada progresión del aseguramiento.

2. Refugio de Gouter - Mont Blanc - Nido de Águila

Subir por encima del refugio para alcanzar la cresta de nieve de la Aiguille du Goûter. Dirigirse al sur sudeste en dirección al Dôme del Goûter.

Se encadenan fácilmente una primera joroba a 3845 m, un ligero descenso que nos lleva a 3840 m dirigiéndose hacia la izquierda, Este, luego una segunda pequeña joroba.

La huella conduce hacia la izquierda para franquear otras dos jorobas y alcanzar el pie de la gran pendiente de la cara noroeste del Dôme de Goûter tras 30 minutos desde el refugio.

Remontar dirección sudeste la pendiente regular del Dôme du Goûter. Si la huella está bien hecha, zigzaguea regularmente para facilitar la subida. La pendiente está entrecortada por unas grietas generalmente fáciles de franquear o contornear. En la parte final de la pendiente, dejar la cima del Dome propiamente dicha a mano derecha para dirigirse hacia el Collado del Dôme.

Atravesar la pendiente suave de la vertiente nordeste del Dôme de Goûter,descendiente ligeramente para pasar justo bajo el collado del Dôme, dejando Collado a mano derecha.

Es un buen lugar para hacer una pausa. El emplazamiento es cómodo y a menudo puesto al viento que la arista de las Bosses.

Siempre en dirección sudeste, remontar la primera pendiente de la arista de lasBosses. Dejar a mano izquierda el observatorio Vallot, observatorio científico cerrado al público, y alcanzar el pie del abrigo Vallot a 4262 m.

Dejar de refugio a mano izquierda y atravesar un pequeño plató de suave pendiente, para atacar la arista de las Bosses por una pendiente empinada, a menudo con hielo. Se llega al pie de las Jorobas del Dromedario.

Franquear la Grand Bosse y luego la Petite Bosse a menudo cornisa, manteniéndose en la vertiente italiana.

Remontar la última pendiente mantenida dejando la rocas de la Tournette a mano derecha.

Seguir finalmente la magnífica arista manteniéndose lo más posible en el lado italiano. La pendiente decrece y luego se alarga convertida en una bonita línea dorsal en las cercanías de la cumbre.

El regreso se realiza por el mismo camino.



Mont Blanc: Información y riesgos